Lectura 3. LA PRINCESA Y EL GUISANTE
1.
FORMATO
“La
princesa y el guisante” es un cuento infantil escrito por Hans Christian
Andersen que se publicó en 1835. Se presenta como libro de juego ya que su
diseño es pop-up. Estos dibujos en 3D nos ayudan a imaginarnos mejor la
historia que estamos contando.
2.
GÉNERO, SUBGÉNERO Y VARIANTES
Género:
narrativa. Se considera narrativa ya que es una historia que sigue la
estructura típica de principio, desarrollo y cierre. Además, está escrita en
prosa y cuenta una historia. En concreto, se trata de narrativa de autor debido
a que el cuento se transmite por escrito y tiene un autor conocido que es Hans
Christian Andersen.
Subgénero:
hablamos de narrativa fantástica puesto que ocurren hechos ficticios o
sobrenaturales.
Variante:
se trata de un relato disparatado ya que en ocasiones se aleja de la realidad.
3.
CARACTERÍSTICAS FUNDAMENTALES
|
TEMA |
La
importancia de no juzgar a una persona por sus apariencias |
|
NARRADOR |
El
narrador está en tercera persona desde una perspectiva omnisciente, ya que
conoce y cuenta todo lo que ocurre y hacen los personajes |
|
PERSONAJES |
Los
protagonistas son el príncipe y la princesa El
personaje secundario es la reina, la madre del príncipe |
|
ESTRUCTURA |
-
Introducción: nos presenta a uno de los dos protagonistas y su
situación/problema (el príncipe busca una princesa auténtica por todo el
mundo pero no la encuentra) -
Nudo: una chica llama al castillo en mitad de una tormenta y dice que es una
princesa. La reina hace una prueba colocando un guisante bajo veinte
colchones -
Desenlace: la chica nota el guisante y descubren que es una princesa de
verdead. El príncipe la pide matrimonio y se casan |
|
ESPACIO-TIEMPO |
La
historia transcurre en el pasado ya que comienza con “hace muchísimo tiempo…”
y utiliza tiempos verbales pasados como “había, tenía, regresó…”. En
cuanto al espacio, la historia tiene lugar principalmente en el castillo en
el que vive el príncipe protagonista. |
4.
VALORACIÓN PERSONAL
Este
cuento me ha gustado mucho y considero que es adecuado para trabajar con los
más pequeños. Su formato en pop-up lo convierte en accesible para descifrar la
historia sin necesidad de saber leer y nos ayuda a adentrarnos mejor en la
historia.
Además,
a partir de este se pueden trabajar con el alumnado diferentes valores como la
caridad, la honestidad, la gratitud, el ingenio, no juzgar por el aspecto…
Además,
un aspecto a tener en cuenta es que este cuento deja abiertas al lector
distintas posibilidades de interpretación. Algunas de ella pueden ser la
crítica a la nobleza por no adaptarse a las circunstancias (en este caso un
guisante), que las apariencias engañan, que las pequeñas cosas son las que
marcan la diferencia, el valor de ser sincero… Esto puede considerarse como
negativo a la hora de que cada niño puede entenderlo de una forma diferente y
en función de eso sacar unos valores u otros; y positivo, por hacer reflexionar
y verlo desde diferentes puntos de vista.
Finalmente, este cuento me puede recordar a “El dragón del castillo” de Irene Hernández o a “El soldadito que adoraba cantar” de Luciana Guerra, puesto que ambos también tratan valores de que las apariencias engañan.

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